• Luthien Numenesse

Crónicas de una semana de locos

Pues aquí estamos una vez más, tras haber pasado una semana con muchos altibajos ¡al fin siento un momento de serenidad! Aunque con un sabor agridulce.

Ya saben que vivimos en una época en la que todas nuestras desgracias deben ser inmediatamente anunciadas en las redes sociales, yo no podía quedarme atrás y como lo comenté en mi perfil personal, la semana pasada, mas específicamente el jueves pasado a las 11:48pm mi Mac dio su último “bit” de vida. Tras casi 6 años de acompañarme el disco duro decidió que era momento de retirarse, y duele mucho porque no había hecho un respaldo de nada desde hace meses (y me refiero a MESES) así que perdí no solo el trabajo que debía entregar el día siguiente en mi trabajo, sino toda una vida: Estados financieros, fotografías y videos familiares, toda la documentación de mi trabajo, y los libros!!! (tanto libros que tenía descargados como los que escribía)

Pues si, señores y señoritas, las cuatro (¡¡¡¡DIOS!!!!) historias en las que trabajaba, algunas ya casi terminadas, otras empezando se han esfumado casi tan rápido como mi quincena… “Con un Disfraz” (la historia de Sven y Canelle), “Sin Pasaje de Regreso” (la historia de Bastian y Sarah Grace), “Es cosa de Newton” (la historia de Luke y Candace) y por último la nueva historia de romance paranormal en la que me estaba emocionando tanto se han evaporado quedando únicamente un triste recuerdo, es cierto que con algunas de ellas me encontraba como en un limbo, donde ya no sabía como continuar no quiere decir que las volviese a borrar y menos aun permanentemente, la que me pesa quizás un poco más es la nueva de paranormal porque estaba muy emocionada con ella.

Y encima de todo tenía la presentación de mi segundo libro, la cual fue ayer, pero en mi laptos se encontraba guardado no solo el programa y discurso sino los diseños de la publicidad que aun no mandaba a imprimir, por suerte un ángel de PC-Q me hizo el favor de sacar lo más urgente que eran los diseños y aunque fue a las carreras logré sacar adelante la propaganda y publicidad para el evento.

Luego ¡el día llegó! Fui a trabajar por la mañana y sorprendentemente fue un día relajado porque menos de la mitad de mis alumnos se presento (cosas de penúltimo día) En casa no hubo incidentes por lo que me alisté con tiempo (bueno empecé a hacerlo con tiempo pero como en la ducha tardé mis 40 minutos de relajación se me hizo un pelín tarde) El caos se vino al momento en que debía irme, llegué al lugar tan acalorada que no pude aclimatarme, por suerte todo estuvo a tiempo pero cuando no era una cosa era la otra, que si las proyecciones que si el audio que si las mesas que si los libros que si esto que si aquello y entre cosa y cosa dejé olvidado mi móvil al otro extremo del recinto, le hacia señas a mi hermana de que me lo alcanzara pero no entendía lo que necesitaba, hasta como las mil y quinientas, creo que hasta que sonó, alguien me hizo el favor de alcanzármelo pero para entonces ya había pasado casi todo el evento, por suerte pude grabar (para posteriormente transmitir) lo que me interesaba, la lectura de un fragmento del libro con la maravillosa voz de Max Adame.

Pero la locura no terminó en el momento que los reflectores se apagaron sino que aun siguió. La verdad sea dicha (y aunque suene increíblemente presuntuosa) al terminar la presentación la fila de personas que esperaban para que les firmara un ejemplar era bastante larga por lo que no podía comunicarme con mi familia ya que ellos no se aceraban, me hicieron señas de que recogían y se iban y yo solo moviendo la cabeza como muñeco de ventrílocuo, incluso cuando la prensa se acercó solo saludaba, posaba y sonreía porque la gente no paraba de acercarse (si, me sentí importante) en punto es que, cerca de 40 minutos más tarde, cuando ya solo quedaban un par de personas y un primo, me preguntaron que si necesitaba ayuda, como ya se me hacia mucho tiempo de que mi primo estuviese esperando le dije que no, que solo me ayudara llevando unas cosas a mi casa y era todo, pero en lo que me puse a guardar las cosas busqué las llaves de mi auto y ¡NO ESTABAN EN NINGUN LADO! Pues si, como lo deben estar pensando, mi familia se las había llevado entre las cosas que recogieron… así que ahí estaba, cansada, sudada, cargada de cosas y varada a la mitad de la ciudad con auto pero sin llaves, por suerte mi primo se había quedado a esperar y fue quien me trajo de regreso a casa que sino… bueno, hubiese tenido que usar UBER. Llego a casa donde me estaban esperando y yo muerta, con ganas de acostarme porque el día siguiente aun lo trabajaba y debía estar a tiempo de las 7am.

Sin embargo he recibido comentarios muy positivos sobre el evento, ya veremos cuando toque que salgan las notas en los diarios locales, estoy contenta y satisfecha de cómo quedó todo, me hubiese gustado haber sudado menos, pero bueno una cosa por otra.

Como dijo mi madre cuando andaba lloriqueando en los rincones por mis archivos perdidos, “siempre tendrás que llorarle a algo, esta vez fueron los archivos, la vez pasada los libros, la siguiente algo distinto, pero lo que cuenta es la manera en como logras sacarlo adelante” (gracias mamá por levantarme el animo)

Me dio mucho gusto haber visto varias caras amistosas, otras tantas nuevas, me sentí decepcionada de no haber visto otras con las que contaba pero lo que me queda de ese día es que he podido hablar de algo que a mi me apasiona tanto, que es la lectura.

Próximo plan… presentarme en CDMX, ya tengo una que otra cosa hablada con ciertas personas que espero se convierta en una realidad, así que pronto estaremos platicando sobre ello.